Las fuerzas especiales… siguen buscando una solución pacífica antes de la neutralización del grupo terrorista actualmente atrincherado en la refinería, y liberó a rehenes que aún están detenidos», según el informe oficial.

Argelia busca una solución pacífica a la dramática crisis de rehenes

Mientras que fuerzas especiales sostienen una operación para liberar a los secuestrados, algunos rehenes han relatado sus peligrosos escapes

Viernes, 18 de enero de 2013 a las 18:55
Los militantes islámicos se mantienen atrincherados en las instalaciones de un campo de gas en la desértica región del este de Argelia (AFP).
Lo más importante
  • Las autoridades argelinas esperan encontrar una solución pacífica a la crisis de rehenes que mantiene bajo secuestro a un número indeterminado de argelinos y extranjeros
  • Hasta ahora un estadounidense, un francés y un británico han muerto, mientras que cerca de 650 rehenes ya fueron liberados
  • Para escapar de los captores, varios secuestrados se disfrazaron, otros se mezclaron con los lugareños y otros corrieron con explosivos adheridos a su cuerpo
  • Un irlandés logró huir gracias a que la camioneta en donde era transportado se estrelló en el lugar, pero otros probablemente murieron, según su testimonio

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(CNN) — Tras varios días de caos, drama y un número incalculable de muertes, tropas argelinas de las fuerzas especiales mantienen el fuego —y la esperanza de una solución pacífica— a la crisis de los rehenes en una instalación de gas en una desértica zona remota de la nación del norte de África.

Los sobrevivientes han descrito cómo escaparon de los militantes islámicos que atacaron el miércoles. Algunos se disfrazaron, otros se escabulleron entre los lugareños, y al menos uno corrió por su vida con explosivos plásticos atados alrededor de su cuello.

Sin embargo, otros no lo hacen, ya sea porque murieron o porque siguen detenidos.

Tropas argelinas a principios de esta semana llevaron a cabo una ofensiva militar que involucró a algunas naciones. Aunque dijeron que no tenía la seguridad de los rehenes como «la máxima prioridad”, ahora tienen una opinión diferente debido al número de extranjeros que hay, dijo el Servicio de Prensa Argelino (ASP, por sus siglas en inglés) en un reporte.

“Las fuerzas especiales… siguen buscando una solución pacífica antes de la neutralización del grupo terrorista actualmente atrincherado en la refinería, y liberó a rehenes que aún están detenidos», según el informe oficial.

No está claro cuántos rehenes fueron capturados por los militantes islámicos y cuántos fueron secuestrados inicialmente o siguen detenidos.

La operación militar del jueves puso a 650 rehenes —incluyendo 100 extranjeros— en libertad, mientras que al menos 12 fueron asesinados, según el informe del Servicio Argelino de Prensa. Los muertos incluyen a un estadounidense, de acuerdo con el Departamento de Estado, así como un francés y un ciudadano británico.

Al menos 30 trabajadores extranjeros estaban desaparecidos, según el informe del medio de comunicación de corte estatal, pero no ha sido confirmado por separado.

El primer ministro británico, David Cameron, dijo este viernes que «significativamente» menos de 30 de sus compatriotas seguían siendo rehenes. Podría haber al menos tres estadounidenses detenidos, dijeron dos funcionarios de Estados Unidos a principios de esta semana.

El destino de ocho trabajadores de la compañía de Noruega Statoil, algunos de ellos noruegos, no está claro, según la compañía. Lo mismo ocurre con 14 japoneses, dijo el secretario en jefe del gabinete, Yoshihide Suga, a los periodistas en Tokio.

Y una agencia de noticias estatal de Malasia, citando su Ministerio de Relaciones Exteriores, informó este jueves que dos de sus ciudadanos fueron secuestrados.

Un vocero de Moktar Belmoktar, un yihadista veterano que encabeza la Brigada de los Enmascarados —un grupo militante asociado con al Qaeda en el Magreb Islámico— habría ofrecido la liberación de los rehenes estadounidenses a cambio de dos prisioneros.

Los detenidos en Estados Unidos son el jeque Omar Abdel Rahman, quien orquestó el atentado contra el World Trade Center en 1993, y Aafia Siddiqui, una mujer pakistaní encarcelada por cargos de terrorismo, dijo el vocero.

Sin embargo, la vocera del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland, rechazó la oferta afirmando que la política de su país es de no negociación con terroristas.

Mientras que la situación sigue siendo muy inestable, los funcionarios de los países implicados en la crisis dijeron no tener duda de quién es el culpable.

«Este es un acto de terrorismo», dijo la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton este viernes. «Los terroristas… son los que han asaltado las instalaciones (y han) secuestrado argelinos y otros (de) todo el mundo que iban a sus asuntos cotidianos».

Un escape peligroso

El calvario comenzó cuando los militantes, aparentemente enojados por el apoyo de Argelia en una derrota de sus compañeros en la vecina Malí, atacaron el campo de gas, que es operado por la compañía petrolera estatal de Argelia, en asociación con empresas extranjeras.

Al comienzo del asedio, los militantes reunieron a todos los occidentales en un grupo y los amarraron, de acuerdo con los sobrevivientes.

Los secuestradores estaban equipados con rifles AK-47 y pusieron chalecos cargados de explosivos en algunos rehenes, según un funcionario del Departamento de Estado estadounidense.

Algunos escaparon disfrazándose, de acuerdo con Regis Arnoux, que dirige una empresa en el lugar y habló con algunos de sus 150 empleados que fueron liberados. Dijo que todos estaban «traumatizados».

Algunos rehenes argelinos tenían la libertad de caminar por el sitio, pero no salir, de acuerdo a Arnoux. Algunos de ellos se escaparon.

Mientras el Ejército argelino puso en marcha su operación este jueves, los milicianos trasladaron a algunos rehenes, según el relato de un superviviente.

Con explosivos plásticos atados alrededor de sus cuellos, estos prisioneros fueron vendados de los ojos y amordazados antes de ser subidos a cinco vehículos Jeep, de acuerdo con el hermano del rehén Stephen McFaul, quien quedó liberado.

McFaul logró escapar después de que el vehículo en el que estaba —uno de varios conducidos por los combatientes argelinos— se estrelló. El llevaba todavía los explosivos alrededor de su cuello, dijo su hermano a CNN desde Belfast, Irlanda del Norte.

El rehén dijo que lamentablemente los otros cuatro Jeeps fueron «destruidos» en una explosión, y su hermano cree que los rehenes en el interior no sobrevivieron.

Mientras tanto, Estados Unidos está evacuando de 10 a 20 personas que habían quedado atrapadas en la crisis, dijo a CNN un funcionario de defensa este viernes. Ellos serán llevados a las instalaciones estadounidenses en Europa.

Gran Bretaña ha enviado expertos en trauma y de asuntos consulares para expedir pasaportes de emergencia a un lugar a unos 450 kilómetros de distancia de la planta sitiada, dijo un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores británico.

Barbara Starr, Laura Smith-Spark, Mike Mount, Joe Sutton, Elwyn Lopez, Frederik Pleitgen, Dan Rivers, Mitra Mobasherat, Saskya Vandoorne, Laura Perez Maestro, Junko Ogura, Dheepthi Namasivayam, Saad Abedine, Elise Labott, Tim Lister, Peter Taggart y Said Ben Ali contribuyeron a este reporte.

 

Sin embargo, corresponsales de la BBC han informado que los expertos en seguridad descartan que ese haya sido el motivo original porque consideran que la operación de toma demostraba haber sido planificada cuidadosamente.

Argelia: incertidumbre por la crisis de rehenes

  • Hospital de Amenas, ArgeliaMuchos rescatados han sido llevados al hospital de Amenas.

Cuatro días después de iniciada la crisis de rehenes en Argelia, sigue sin saberse de la suerte de más de treinta extranjeros que trabajaban en la planta de gas de In Amenas, en el desierto de El Sahara.

La agencia de noticias oficial argelina informó que al menos 12 de los secuestrados, entre extranjeros y argelinos, habían muerto desde que el miércoles pasado un grupo al que vinculan con Al Qaeda tomó control de las instalaciones petroleras.

Fuentes del gobierno argelino aseguran que más de 673 rehenes, de ellos un centenar de extranjeros, fueron liberados gracias a la operación militar que fue lanzada el jueves, pero que unos treinta siguen en paradero desconocido.

Un francés y un estadounidense están entre los fallecidos, según confirmaron los gobiernos de Francia y EE.UU.

Las mismas fuentes oficiales indican que la operación militar de rescate sigue en marcha y que militantes de varias nacionalidades están involucrados en el ataque al complejo gasífero operado por la británica BP y la petrolera estatal argelina.

La noche del viernes, el ejército informó que controlaba la zona residencial del complejo industrial, mientras que los rebeldes estarían dentro de la planta de procesamiento todavía con un número indeterminado de rehenes en su poder.

En el combate habrían muerto 18 de los asaltantes, de acuerdo con la agencia oficial argelina.

«Ataque abominable»

Aunque los militares argelinos están al mando de la operación y no se ha informado que hayan recibido o solicitado ayuda extranjera, el secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta, dijo que su país está haciendo todo lo posible para resguardar la vida de los rehenes.

En entrevista con la BBC, Panetta dijo que «no hay opción fuera de la mesa» cuando se trata de asegurarse de que Al Qaeda y grupos asociados no establezcan una base de operaciones en el norte de Africa.

Panetta siguió la línea de los comentarios hechos el viernes por la secretaria de Estado, Hilalry Clinton, quien dijo haberse comunicado con el canciller Abdelmalek Sellal, quien le informó sobre la marcha de la operación.

Clinton aseguró que la situación era «dificil y peligrosa».

Además, la noche del viernes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Nueva York condenó el «abominable» ataque y en una declaración firmada por los 15 miembros del organismo resaltó que el caso evidenciaba la necesidad de llevar ante al justicia a los extremistas de Al Qaeda.

Malas noticias

carretera vía AmenasEl gobierno de Argelia ha sido criticado por la operación militar de rescate.

Según indican cancillerías de países que tienen ciudadanos trabajando en esas instalaciones, los diplomáticos no han podido acercarse al sitio donde se desarrolla la crisis, que se mantiene acordonado por los militares argelinos.

Se estima que además de los trabajadores argelinos había noruegos, japoneses, británicos, estadounidenses, entre nacionales de otros países que no han sido identificados.

«Debemos estar preparados para malas noticias este fin de semana, pero aún tenemos esperanzas», dijo Jens Stoltenberg, primer ministro de Noruega, paísdelcuál provienen ocho de los extranjeros desaparecidos o capturados.

El miércoles el personal del complejo gasifero estaba dentro del recinto, fuertemente vigilado cuando un grupo armado islamista lo asaltó asegurando que querían detener la operación militar que realiza el ejército de Francia en la vecina Mali.

Sin embargo, corresponsales de la BBC han informado que los expertos en seguridad descartan que ese haya sido el motivo original porque consideran que la operación de toma demostraba haber sido planificada cuidadosamente.

Los gobiernos de los países involucrados expresaron frustración por la manera como Argelia decidió llevar adelante la operación militar de rescate sin informar a sus capitales y sin solicitar ayuda o asesoría.

Rusia y Noruega son los principales abastecedores de gas de la Unión Europea, que tiene a Argelia como su tercer proveedor. La producción de gas afectada por el ataque terrorista, según datos de la agencia France Presse, equivale solo al 2 por ciento de las importaciones de la UE.

INTERNACIONAL

Argelia se juega su futuro en la crisis de los rehenes

LUIS DE VEGA / MADRID
Día 19/01/2013 – 02.09h

Dudas en la comunidad internacional sobre la capacidad de Argel de defender su industria energética de la creciente amenaza terrorista

El ataque a la planta de gas de In Amenasy el expeditivo intento de poner fin a la toma de rehenes por parte del Ejército ha sembrado muchas dudas en la escena internacional sobre la capacidad de las autoridades de Argel de defender su industria energética de la creciente amenaza terrorista. Solo en la planta atacada se produce el 18 por ciento de las exportaciones de gas del país magrebí.

Los hidrocarburos suponen el 95 por ciento de las exportaciones argelinas, pero muchos de los pozos, yacimientos y plantas de tratamiento de petróleo o gas se encuentran en medio de remotas zonas desérticas de este gigante de casi 2,5 millones de kilómetros cuadrados.

Los yihadistas amenazan con «ataques repentinos» contra empresas extranjeras

Los terroristas han avisado a los argelinos de que «se mantengan alejados de las instalaciones de las empresas extranjeras porque habrá ataques repentinos que nadie esperará», según la agencia mauritana ANI.

Un problema al que se añade la polémica suscitada por el expeditivo asalto lanzado por el Ejército contra los terroristas. «Los argelinos podrían tener un gran problema diplomático en sus manos, por no haber informado a los países cuyos nacionales están involucrados su intención de asaltar la planta, especialmente si el número de víctimas es alto», ha escrito en el «Financial Times» el analista Roula Khalaf.

Esa amenaza terrorista es perenne en el país, sobre todo desde la guerra civil de hace dos décadas, en las que pese a todo el flujo de crudo nunca se interrumpió. Los extremistas saben que el gas y el petróleo son la columna vertebral de Argelia. Aunque a menor escala, los radicales islámicos han golpeado con éxito desigual a las empresas de hidrocarburos y a sus trabajadores.

Inversiones en juego

British Petroleum (BP), que gestiona la planta de In Amenas como socio de la estatal Sonatrach, es el principal inversor extranjero en el país magrebí. «Para una empresa del tamaño de BP, que produce menos del 3 por ciento del petróleo y el gas de Argelia, no supondría una pérdida enorme tener que salir del país, pero sí sería catastrófico para la capacidad de Argelia de atraer inversores extranjeros», escribe el analista Tim Webb.

Sorprende el zarpazo del miércoles, el más importante asestado por Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI), cuando el Ejército suele tener desplegadas tropas de manera permanente en las zonas petroleras, situadas en regiones desérticas por las que circulan células terroristas y grupos de bandidos. El Ejército también mantiene controles fijos de carretera y escolta los convoyes en los que se desplazan los empleados del gas y el crudo.

Pero AQMI sabe que impermeabilizar los 6.500 kilómetros de la frontera y dar una protección sin fisuras a los miles de trabajadores, locales o extranjeros, es prácticamente imposible en medio del desierto del Sahara. A veces ni siquiera son suficientes precauciones como mantener a los extranjeros en residencias como búnkeres levantados junto a sus lugares de trabajo.

España

España, que tiene a Cepsa y Repsol como las dos principales empresas destacadas en la zona, no ha visto por el momento afectado el flujo del gas que le llega de Argelia. La primera de estas empresas, que tiene sobre el terreno entre 30 y 40 expatriados, tiene uno de sus campos a apenas 250 kilómetros de In Amenas y, sobre la marcha, evacuó al centro del país a los trabajadores españoles. Italia sí informó el jueves de que el flujo de gas argelino que le llega es un 17 por ciento menor de lo habitual.

Rusia y Noruega son los principales abastecedores de gas de la Unión Europea, que tiene a Argelia como su tercer proveedor. La producción de gas afectada por el ataque terrorista, según datos de la agencia France Presse, equivale solo al 2 por ciento de las importaciones de la UE.