PDFIntervención del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en el VII Seminario Luis Portero Derechos Humanos Conferencia in Memoriam «La Gestión del Final de ETA»

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha pronunciado en la Universidad de Granada la conferencia “La Gestión del Final de ETA”

12 / 11 / 2012 GRANADA

VII Seminario Luis Portero de Derechos Humanos – Conferencia In Memoriam

Intervención del ministro del Interior – «La Gestión del Final de ETA»

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha pronunciado hoy lunes, 12 de noviembre, a las 12:30 horas, una conferencia bajo el título “La Gestión del Final de ETA” enmarcada en el VII Seminario Luis Portero de Derechos Humanos – Conferencia In Memoriam.

Este acto se ha celebrado en el Paraninfo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada y ha sido organizado por la Fundación Luis Portero García con la colaboración de la Fundación Víctimas del Terrorismo y la Universidad de Granada.

 

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  • El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha pronunciado en la Universidad de Granada la conferencia “La Gestión del Final de ETA”
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Cuerpo Nacional de Policia-CNP-: Habían formado tres grupos “operativos” independientes que compartían logística y beneficios Actuaban en Madrid y utilizaban lanzas térmicas, grupos electrógenos y dispositivos tecnológicos para perpetrar los asaltos

La Policía Nacional detiene a 18 butroneros especializados en robos a joyerías

12 / 11 / 2012 MADRID

Habían formado tres grupos “operativos” independientes que compartían logística y beneficios

Actuaban en Madrid y utilizaban lanzas térmicas, grupos electrógenos y dispositivos tecnológicos para perpetrar los asaltos

Durante los días laborables seleccionaban e inspeccionaban sus objetivos para cometer los ilícitos durante los fines de semana y festivos

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 18 butroneros especializados en robos a joyerías. Formaban parte de una organización estructurada en tres grupos “operativos” independientes que compartían logística y beneficios. Actuaban en Madrid y utilizaban lanzas térmicas, grupos electrógenos y dispositivos tecnológicos para perpetrar los asaltos. Durante los días laborables seleccionaban e inspeccionaban sus objetivos para posteriormente cometer los ilícitos durante los fines de semana y festivos.

La investigación comenzó el pasado mes de agosto cuando los agentes detectaron la presencia de un grupo organizado, formado por individuos de nacionalidad rumana, dedicado a cometer robos con fuerza en establecimientos.  Las primeras informaciones obtenidas determinaron que la banda tenía su base de operaciones en la Comunidad Autónoma de Madrid.

Tres células independientes

Los agentes averiguaron que la organización estaba distribuida en tres células independientes. Cada una actuaba de forma autónoma pero se integraban dentro de la propia red. Periódicamente los miembros de la banda se reunían para intercambiar conocimientos y la información adquirida en los golpes. Además, compartían las mismas herramientas con las que realizaban los ilícitos y usaban trasteros comunes donde almacenaban los efectos sustraídos que posteriormente se repartían entre todos los miembros.

Tres butrones para alcanzar su objetivo

La red aprovechaba los días laborables para marcar sus futuros objetivos, aunque la ejecución de los asaltos se materializaba los fines de semana y los días festivos. Para camuflarse y evitar ser identificados utilizaban pasamontañas o gorros. En ocasiones, realizaron tres butrones en comercios aledaños para conseguir acceder a su destino. Empleaban herramientas  muy especializadas, como la lanza térmica, para culminar sus robos y forzar las cajas fuertes de las joyerías.

Los agentes realizaron un total de siete registros, cuatro de ellos en viviendas y tres en trasteros, todos ellos en Madrid. Se han intervenido numerosas herramientas utilizadas para la comisión de los robos, tales como lanzas térmicas, grupos electrógenos de soldadura, radiales, equipos soldadores, gatos hidráulicos, palanquetas, taladros, extractores de cerraduras, radiales, mazas y destornilladores. Estos utensilios eran utilizados para forzar cerraduras, cajas fuertes o realizar los butrones. Además se han aprehendido varios inhibidores, walkies, equipos discretos de comunicaciones y ordenadores.

La operación ha culminado con la detención de 18 personas. Hasta el momento se han esclarecido 24 robos con fuerza, de los cuales 13 de ellos  cometidos en joyerías y 11 en diferentes locales comerciales como estancos, comercios de telefonía, etc.

La investigación ha sido realizada por la UDEV adscrita a la Comisaría General de Policía Judicial, la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid y el Grupo Operativo de Apoyo adscrito también a la UDEV central de la Comisaría General de Policía Judicial.

NOTA: Los medios de comunicación que lo deseen podrán obtener imágenes de la operación en el siguiente enlace:

www.policianacionalcomunicacion.es/butrones.rar

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CHINA: Con esos salarios bajísimos, los chinos acabarán apoderándose del planeta, con la suicida complicidad de quienes les compran desde otros países, desmantelando sus fábricas y generando así «una brutal desocupación».

El peligro chino

 

 

  • En numerosas páginas antiliberales, de derechas e izquierdas, se ha difundido un texto de Luciano Pires, columnista brasileño, que advierte que China va a dominar la economía mundial (por ejemplo, aquí).

Se trata de una nueva pero siempre absurda versión del más antiguo miedo económico: el miedo a las mercancías baratas. Pires reúne todos los tópicos. Empieza hablando de la «esclavitud amarilla»: los trabajadores chinos trabajan incluso «horas extras a cambio de nada». Con esos salarios bajísimos, los chinos acabarán apoderándose del planeta, con la suicida complicidad de quienes les compran desde otros países, desmantelando sus fábricas y generando así «una brutal desocupación». Es verdad que ganan dinero, pero solo «en el corto plazo». En el largo plazo China fabricará todo, y entonces será cuando el dragón oriental subirá los precios, y no podremos hacer nada por evitarlo. Por lo tanto, hay que actuar ahora, antes de la catástrofe. ¿Qué hacer? Pues la recomendación es evidente: «Comience ya a comprar productos de fabricación nacional, fomentando el empleo en su país, por la supervivencia de su amigo, de su vecino, y hasta de usted mismo… y sus descendientes».

Supongamos por un momento que el fundamento de esta argumentación, los bajos salarios chinos, es correcto. Incluso aunque los salarios chinos fueran bajos, el razonamiento de Pires seguiría siendo falaz, porque comprar productos baratos no es malo para la economía y desde luego no genera paro, sino más bien al contrario: el paro se debe al intervencionismo que aumenta artificialmente los costes. Las mercancías baratas sólo dañan a quien las produce más caras, pero no al conjunto de la población.

Aún más desatinada es la idea de que alguien puede producir todas las cosas. Si esto fuera así, por cierto, sería un paraíso, porque significaría que los demás tendríamos el dinero para comprarlas, porque no iban a ser producidas para no ser vendidas. Tampoco tiene sentido pensar que si un oferente llega a concentrar toda la oferta de algo, a continuación puede subir sus precios ilimitada e impunemente. Es obvio que cuando lo hiciera aparecerían oferentes competitivos que le irían quitando mercado.

Y por fin, la compra de productos nacionales es algo que las personas naturalmente hacen, siempre que las condiciones sean competitivas. Y si no, no. Y no es malo que no lo hagan, al contrario, favorece a los consumidores y en última instancia también a los empresarios, porque les va indicando qué actividades deben dejar de acometer porque no lo hacen bien. Comprar siempre productos locales, en todas las circunstancias y por mala que sea su relación calidad/precio, sólo conviene a corto plazo a sus ineficientes productores, pero perjudica a la mayoría de la población y eventualmente incluso a esos fabricantes no competitivos. La peor alternativa es la que Luciano Pires no pide explícitamente pero que está sugerida en su argumentación, a saber, que el Estado fuerce a los ciudadanos a comprar productos nacionales caros, lo deseen ellos o no.

Ahora reconsideremos el supuesto de partida: los chinos pobres y esclavos ganando sueldos de miseria, etc. Este supuesto dato a veces viene acompañado de una hipócrita preocupación por la pobreza en el mundo, y con argumentos del estilo: «Para favorecer a los trabajadores chinos… no les compremos los productos buenos y baratos que producen», como si semejante acción de alguna forma beneficiara a los pobres de la Tierra. Pero no es un dato, sino una falsedad, teórica y práctica. Si un país empieza a crecer y a ser competitivo y productivo, los salarios no podrán permanecer bajos durante mucho tiempo. Esto ha pasado en todas partes y también en China. Abordan el asunto cuatro economistas de ese país en un trabajo reciente: H. Li, L. Li, B. Wu y Y. Xiong, «The End of Cheap Chinese Labor», Journal of Economic Perspectives, otoño 2012. Los datos presentados por estos profesores son inequívocos: los salarios en China están creciendo claramente.

A ver si los antiliberales de todos los partidos se enteran: los países son competitivos en función de su productividad. Si todo dependiera de pagar salarios bajos, Haití exportaría más que Alemania.           

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