Íñigo de Arteaga del Alcázar falleció el domingo sobre las nueve y media de la noche en un accidente de avioneta en el término municipal de San Pablo de Los Montes.

Fallece Íñigo de Arteaga en un accidente de avioneta

El hijo del duque del Infantado ha fallecido este fin de semana en un accidente en el que se estrelló su avioneta.

Íñigo de Arteaga del Alcázar falleció el domingo sobre las nueve y media de la noche en un accidente de avioneta en el término municipal de San Pablo de Los Montes.

Según han informado a Efe fuentes cercanas al suceso, hubo otras dos víctimas en el accidente, el empresario Gonzalo Lapique Alonso, de 45 años, y María África de la Calle del Cubillo, de 21 años.

Íñigo, marqués de Távara, era el segundo hijo de Íñigo Arteaga, duque del Infantado y hermano de la escritora Almudena de Arteaga. El fallecido se disponía a volver a Madrid en avioneta desde el castillo de la Monclova. Por el momento se desconocen los motivos del trágico accidente.

El fallecido se ocupaba de administrar los bienes de su familia, formaba parte de la Reserva del Ejército y colaboraba con multitud de causas benéficas.

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Blanca y Montserrat fueron secuestradas el 13 de octubre del año pasado en el campamento de refugiados de Ifo, en Dadaab (Kenia), a unos 100 kilómetros de la frontera con Somalia, cuando viajaban en un vehículo que fue asaltado a tiros por un grupo armado.

Las cooperantes Montserrat Serra y Blanca Thiebaut, un año secuestradas

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores confirmó esta semana que continúan las acciones para liberarlas.

 

Las dos cooperantes secuestradas. | Archivo

 

Blanca y Montserrat fueron secuestradas el 13 de octubre del año pasado en el campamento de refugiados de Ifo, en Dadaab (Kenia), a unos 100 kilómetros de la frontera con Somalia, cuando viajaban en un vehículo que fue asaltado a tiros por un grupo armado.

Ambas se encuentran retenidas desde entonces en contra de su voluntad en Somalia, según Médicos sin Fronteras, que ha reiterado en un comunicado hecho público en su web su «indignación y pesar» por este «acto de violencia» y ha renovado la demanda de liberación inmediata de sus dos compañeras.

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, ha confirmado esta semana a Efe que continúan las acciones para liberarlas, pero ha insistido en la necesidad de mantener la prudencia del último año ante esta situación que espera se resuelva pronto y sobre la que «no hay novedades».

La misma prudencia que han vuelto a solicitar las familias de Blanca Thiebaut y Montserrat Serra, a través de Médicos sin Fronteras, a los medios de comunicación y a las instituciones locales, nacionales e internacionales.

Las familias han expresado su inquietud y su dolor por el secuestro y han manifestado su voluntad de hacer todo lo posible para lograr su liberación, al tiempo que han agradecido la cautela y discreción con la que se ha tratado este tema durante todo este año.

Y es que en estos 365 días son escasas las informaciones públicas conocidas sobre las dos cooperantes y ninguna organización ha reconocido públicamente la acción, aunque las primeras sospechas apuntaron al grupo islamista radical Al Shabab, que opera en la zona y está vinculado a la red terrorista Al Qaeda.

El pasado 15 de febrero, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, aseguró en Argelia que el Gobierno había recibido «una prueba de vida» de las cooperantes.

Tras esas declaraciones, tanto el ministerio como los familiares y la ONGpermanecen en silencio para no perjudicar las gestiones que se desarrollan en esta complicada zona del África subsahariana.

Delicada situación en Somalia

A pesar de los avances en el terreno político, con la elección, el pasado 10 de septiembre, de un nuevo presidente y con el nombramiento de un primer ministro del pasado día 6, Somalia se encuentra aún en una delicada situación humanitaria e inmersa en un conflicto armado.

En él, las tropas multinacionales de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), el Ejército somalí, las Fuerzas Armadas etíopes y milicias pro-gubernamentales aliadas, combaten a Al Shabab, que trata de instaurar un Estado musulmán en el país africano.

Aunque las tropas aliadas arrebataron hace dos semanas a Al Shabab su mayor bastión, la ciudad costera sureña de Kismayo, los fundamentalistas todavía controlan buena parte del centro y del sur del país, donde el frágil Ejecutivo somalí no está aún en condiciones de imponer su autoridad.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un gobierno medianamente efectivo y en manos de milicias islamistas,señores de la guerra que responden a los intereses de un clan determinado y bandas de delincuentes armados.

Desde ese mismo año, la presencia de Médicos sin Frontera ha sido constante en el país, donde en la actualidad mantiene doce proyectos humanitarios. En los últimos 16 años, más de medio centenar de cooperantes españoles han sido secuestrados cuando participaban en labores humanitarias, incluidos las dos trabajadoras de Médicos sin Fronteras.

Rajoy advierte de que no «claudicará» en la defensa de la unidad de España El presidente asegura que protegerá el «proyecto nacional» de amenazas secesionistas. Para reforzarlo «desde Galicia», pidió el voto para Feijóo.

Rajoy advierte de que no «claudicará» en la defensa de la unidad de España

El presidente asegura que protegerá el «proyecto nacional» de amenazas secesionistas. Para reforzarlo «desde Galicia», pidió el voto para Feijóo.

 

Rajoy, durante su mitin en Rois.| PP/Tarek

 

En un aserradero de madera, con el suelo embarrado tras las intensas lluvias, pero al fin y al cabo en su Galicia de toda la vida. Tanto es así que a pocos kilómetros, en el municipio colindante -en Padrón-, empezó a trabajar como registrador de la propiedad y se entretenía jugando a las cartas, y “ganando” casi todas las manos. Mariano Rajoy se mostró por segundo día pletórico, y aunque visiblemente delgado -así lo comentaban las señoras, preocupadas- no dudaba en volver a echar mano de la empanada.

El presidente rememoró la histórica campaña electoral de 2009, pero a diferencia de aquella todos las encuestas, públicas y privadas, auguran la mayoría absoluta de su candidato. Por eso, el día en el que El Mundo le otorga 44 escaños y el 50% del total de los votos, el jefe del Ejecutivo -que tiene muy presente el gran chasco que vivió en Andalucía- pidió a las bases del PP que no se duerman en los laureles y acudan en masa a votar. Más aún, “hay que convencer a muchos de que vayan a votar,y éso es lo que yo os quiero pedir hoy”, proclamó en Rois, donde su visita se convirtió en el evento del año, con los concejales y militantes de la zona ahorrando durante meses para que 1.500 de los suyos hicieran uso de un cubierto a 20 euros por barba.

Para sujetar esta petición, Rajoy echó mano de la gestión económica deAlberto Núñéz Feijóo al tiempo que alentó los fantasmas de hasta cinco partidos, con diferentes programas y que ni se entienden entre ellos, al frente de la Xunta. Sobre el hoy presidente regional dijo que “empezó pronto a tomar medidas y decisiones” y hoy Galicia “tiene menos déficit y menos deuda que la mayoría” y no ha tenido que solicitar el rescate del Estado.

Como decía el Código Civil, citó ante el entusiasmo de los suyos, Feijóo ha sido “un buen padre de familia” y hoy puede presumir de “un nivel de gasto público razonable”, a la sazón de construir hospitales y haber llevado el inglés a las aulas. “Sus hechos le avalan” y “por eso pido orgulloso el voto y el apoyo para mi partido el próximo domingo”, proclamó, poco antes de sentarse en la mesa de catar pulpo a la gallega.

«No se puede andar así por la vida»

El segundo palo de su discurso fue el del miedo: “Galicia no se puede permitir nada parecido al bipartito, ¡No nos lo podemos permitir!. Cinco partidos mal avenidos con un ideario diferentes”, expuso Rajoy. Antes, en La Coruña y ante empresarios, insistía en esta tesis: “No se puede andar así por la vida”, aseveró, en relación al eslogan del BNG “Hay que pararlos”. A su juicio, lo que tiene que haber es “un objetivo claramente fijado, un rumbo, disciplina y orden” a la par que “unión” para salir todos juntos de la crisis.

Y a la hora de hablar de integración enarboló un día más la bandera de España, pero tal vez en esta ocasión con más vehemencia. No mentó en ningún momento a Artur Mas, pero a él iban dirigidos sus órdagos: “Hemos hecho muchas cosas juntas como país” y afrontado “muchos esfuerzos juntos como la gran nación que somos”, arrancó, para destacar que “es imposible no sentir orgullo de todo lo que se ha conseguido en España”.

Rajoy hizo repaso de los logros alcanzados: «Empresas punteras, sociedad cohesionada y solidaria», y «nada de esto estaba escrito. Lo hemos conseguido los españoles, solos, dejando atrás las diferencias». El presidente, que abandonó las medias tintas, destacó que «la España de hoy es mucho más que una crisis, infinitamente más», y respondió a las constantes amenazas de Mas reafirmándose en que «nuestra vocación es la de no claudicar y no rendirnos», sino la «de estar a lo importante y ayudar».

Así, solemnizó que «firmes en nuestros valores y en nuestra unidad no hay crisis que nos pueda doblegar y retos que no se puedan alcanzar».Un «proyecto nacional» que los nacionalistas catalanes ya han dejado claro que quieren destruir, y que Rajoy llamó a reforzar «desde Galicia» dándole el voto a Feijóo. Una especie de cortafuegos que, a su vez, ayudará a solucionar «el follón» de la crisis económica.

«Me marché al Caribe para prosperar y ahora llego muy bien a fin de mes» La crisis económica hizo que Joaquín, dentista de profesión, buscara suerte en el Caribe. Ahora la crisis es un triste recuerdo.

«Me marché al Caribe para prosperar y ahora llego muy bien a fin de mes»

La crisis económica hizo que Joaquín, dentista de profesión, buscara suerte en el Caribe. Ahora la crisis es un triste recuerdo.

 

La isla de Saint Martin es conocida por cómo los aviones casi aterrizan en la playa | Joaquín España

 

Joaquín España-Heredia Jimena es un joven malagueño de 26 años licenciado en Odontología que ejercía su profesión en Madrid. Los primeros años de dentista, casi aprendiz, tras terminar la carrera fueron buenos. Consiguió trabajo en algunas franquicias de dentistas. Vitaldent y en Caredent, aunque el impacto de la crisis fue terrible para la profesión.

Dentistas como él vieron cómo sus ingresos se reducían a menos de la mitad. Y pasó de ser prácticamente becario dosmileurista a profesional a duras penas mileurista. La pérdida de poder adquisitivo de los españoles ha golpeado a todos los sectores y Joaquín describe con dureza el que ha sufrido el suyo. «Las perspectivas de futuro en España eran mantenerme como un mileurista», explica, y añade que «como único horizonte tenía el hacer algún master –de 30.000 o 40.000 euros- para tratar de acceder a algún empleo algo mejor remunerado».

El caso es que antes del estallido de la crisis, dice Joaquín, las estadísticas hablaban por sí mismas, Odontología era la carrera con «mejor salida y mejor remuneración. Encontrabas trabajo el primer mes tras licenciarte y ganabas entre 3.000 y 4.000 euros al mes». Ahora eso forma parte de la historia.

Así, Joaquín que hace un año trabajaba en dos clínicas franquicias al mismo tiempo para facturar 1.000 euros mensuales, decidió poner cartas en el asunto. «Viendo que no tenía perspectivas de mejorar mi nivel profesional ni económico, que no tenía acceso a créditos y que peligraba mi sueño de tener algún día mi propia clínica, entré en Internet y comencé a buscar ofertas de trabajo dentro de la Unión Europea.»

(Joaquín trabaja en la Clínica Cabinet des caraibes cabinet dentaire en Saint Martin | Joaquín España)

En cualquier caso, Joaquín España-Heredia recuerda que siempre ha querido «volar solo». Su padre tiene una clínica en Málaga, pero ha preferido escribir su propia historia profesional, al margen de «las faldas de papá». «Mi situación, en cualquier caso, es de casi un privilegiado. Reconozco que el hecho de que mi padre posea una clínica me proporciona un colchón de seguridad con el que otros colegas de profesión no cuentan, pero creo que cualquiera que quiera, si le pone interés, puede conseguirlo.»

Tras decidirse, entró en internet –»porque en internet está todo»- y buscó ofertas de trabajo dentro de la Unión Europea. «Miré en Alemania, Francia e Inglaterra. Yo hablo un poco de francés y algo de inglés. Lo bueno de Francia es que me pagaba los cursos de francés y me interesé más por Francia».

En esto que, entre oferta y oferta, encontró una en una pequeña isla situada en el mar Caribe, Saint Martín. Algo más pequeña que Lanzarote, Saint Martín está dividida en dos, la mitad norte es la colectividad de ultramar francesa de Saint Martín, formada en 2007. Fue después de que el departamento de ultramar de Guadalupe lograra la secesión. La parte sur pertenece a Holanda. Hasta octubre de 2010 formaba parte de las Antillas Neerlandesas.

Al ser territorio Francés, su DNI español le sirve para trabajar en suelo de la Unión Europea, aunque éste se sitúe en el Caribe, a algo más de 200 kilómetros de Puerto Rico. Las condiciones laborales, el clima y las playas sedujeron a Joaquín. Pero lo que más le sedujo fue el sueldo. Pasaría a cobrar prácticamente el cuádruple de lo que ganaba en Madrid.

«Vi la oferta, contacté con la clínica, rellené todos los documentos necesarios y en tres meses ya estaba aquí trabajando». Las condiciones laborales eran definitivamente más agradables, «se trabajan menos horas, aunque hay mucho mucho trabajo, con lo que puedes ajustarte los horarios a medida. Yo puedo abrir y cerrar mi agenda cuando quiera. Además, hay pacientes de habla hispana e inglesa también. Es muy divertido, un día atiendes a un hindú o a un chino, un australiano, un jordano o un libanés. Hay gente de todas las partes del mundo, es una isla muy divertida».

Lo que peor llevó Joaquín al llegar a Saint Martín, reconoce, que fueron los mosquitos –»el primer mes te matan y luego te adaptas»-. En cambio, al clima caribeño (26-29 grados) y las playas paradisíacas la adaptación fue casi instantánea.

Joaquín destaca de su aventura Caribeña que no deja de ser una «experiencia y una motivación» que le hará perfeccionar un idioma y poder hacer unos ahorros para, quién sabe, dentro de un tiempo poder montar una clínica. ¿Dónde montarla? Querría en España, pero no se cierra ninguna puerta.