Se esperaba que las conversaciones marcaran la transición hacia las reformas clave que darían a estos países mayor voz en el FMI, históricamente controlado por Estados Unidos y Europa.

Los emergentes se impacientan ante la falta de reformas del FMI

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El descontento predominaba entre las economías emergentes como China y Brasil, que buscan mayor peso en el seno del Fondo Monetario Internacional, que este domingo cerró su asamblea anual junto a la del Banco Mundial en Tokio, dominada por la crisis europea.

Se esperaba que las conversaciones marcaran la transición hacia las reformas clave que darían a estos países mayor voz en el FMI, históricamente controlado por Estados Unidos y Europa.

Pero la aprobación de los cambios, que cambia la fórmula de votación del Fondo, está bloqueada por el Congreso estadounidense y se esperan pocos movimientos antes de las elecciones presidencial del mes que viene.

Los analistas han advertido de que los cambios son clave para reflejar el nuevo rostro de una economía mundial que depende de los emergentes para el crecimiento y algunos países han manifestado su pérdida de paciencia ante la lentitud de reforma del Fondo, de 188 miembros.

El ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega, señaló que estaba en juego la reputación y la relevancia del FMI, fundado hacia el final de la Segunda Guerra Mundial para ayudar a los países a reconstruir sus economías.

«La resistencia a la reforma mina los esfuerzos por convertir al FMI en una organización realmente multilateral y representativa», indicó en Tokio.

China, la segunda mayor economía mundial y potencialmente principal beneficiario de las reformas, lanzó también un mensaje a Washington.

«Para preservar la legitimidad y la eficiencia del FMI, llamamos a los Estados miembros a concluir las reformas de cuotas y de gobernanza de 2010 completando el proceso de aprobación doméstica», indicó Yi Gang, subgobernador del Banco Central de China, en un comunicado.

Las reformas, que deben ser aprobadas por los 113 países que representan el 85% de los derechos de voto del FMI, no pueden aplicarse sin el visto bueno de Estados Unidos, que suma cerca del 17% de los votos del Fondo.

El llamado Grupo de los 24, que incluye naciones de África y el sur de Asia, indicó que la redistribución «reflejará mejor el creciente papel (de los emergentes) en una economía global, a la vez que dará más voz y representación a los países pobres y pequeños, de pequeños y medianos ingresos».

Mientras tanto, los BRICS -Brasil, Rusia, India (NYSE: IFN – noticias) , China y Sudáfrica- han estado estudiando la viabilidad de un nuevo banco de desarrollo para ellos y otros países en vía de desarrollo.

El proyecto ha recibido el respaldo del economista de mayor rango del Banco Mundial, quien dijo que el gran crecimiento en la economía mundial dejaba espacio para tal institución.

«La idea no es un banco para los BRICS, sino que los BRICS tomen la iniciativa de un banco enfocado a los países emergentes», dijo Kaushik Basu, el economista en jefe del Banco Mundial. «Eso es algo que realmente complementa el espacio del Banco Mundial y del FMI (…) hay un campo para otro grupo de bancos que también pueden prestar mucho», añadió.

Con Europa en crisis y Estados Unidos que prevé una recuperación incierta, el FMI llamó a los emergentes a encontrar sus propios medios para protegerse de los choques derivados de las dificultades fiscales y económicas de las naciones ricas.

El ministro brasileño Mantega dijo que los BRICS seguían hacia adelante con su proyecto de un fondo de reserva autogestionado para «ayudar a evitar presiones de liquidez a corto plazo y proporcionar un apoyo mutuo».

Tales iniciativas retan la relevancia del FMI y apuntan a la necesidad de un cambio rápido, estiman los analistas.

«Estados Unidos necesita autorizar rápidamente las reformas del FMI», dijo Elizabeth Stuart, portavoz de la organización humanitario Oxfam. «Este proceso lleva demasiado tiempo retrasándose y las economías emergentes necesitan su legítimo lugar en la mesa».

Considera Lara que «la convivencia en Cataluña es totalmente posible y la independencia es un mal irreparable para unos y otros y un coste que no podremos pagar».

 Sr. Lara Presidente del Grupo Planeta dice pero a lo mejor tendré que trabajar de lunes a jueves en otro lugar» si Cataluña se independiza.

 

 

LD/AGENCIAS 

El presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, ha pedido hoy a los gobiernos español y catalán «diálogo y diálogo» para superar el actual desencuentro a consecuencia de la deriva soberanista que hay en Cataluña ante las próximas elecciones catalanas.

En la tradicional conferencia de prensa de la víspera del Premio Planeta, Lara se ha referido al desencuentro y ha asegurado: «No han sabido dialogar y solo hacen visitas protocolarias».

Ha recordado que antes de 1996, en el denominado Pacto del Majestic, cuando CiU acordó apoyar el primer gobierno de José María Aznar, «hubo varias reuniones que nunca salieron en los medios», algo que no se ha producido ahora, lamenta.

Considera Lara que «la convivencia en Cataluña es totalmente posible y la independencia es un mal irreparable para unos y otros y un coste que no podremos pagar».

El editor barcelonés se ha atrevido incluso a lanzar un lema en pro de ese diálogo: «Soy catalán, pero també sóc espanyol».

Como ya hiciera hace un mes en declaraciones a una emisora de radio, Lara ha señalado que el Grupo Planeta abandonaría Barcelona como sede central en una hipotética Cataluña independiente: «Yo no me iré, viviré aquí y las editoriales catalanas del grupo tampoco abandonarán Barcelona, pero a lo mejor tendré que trabajar de lunes a jueves en otro lugar». Ha argumentado esta eventualidad por el hecho que «las grandes empresas editoras francesas del grupo están en París y no en Roma».

El presidente de Planeta ha apelado a los soberanistas a que «dejen de decirnos verdades a medias, porque no me puedo creer la independencia de Cataluña dentro de la Unión Europea. Si un estado se divide, uno se queda fuera y no veo posibilidad de que por unanimidad eso (el tratado de la UE) se cambie». «Es muy peligroso jugar con sentimientos y el nacionalismo catalán es un sentimiento y despertar antinacionalismo catalán en España es también un sentimiento; y si no lo controlas y no puedes satisfacerlo puede crear mucha frustración», ha añadido.

¿En qué orden ha dibujado a los miembros de su familia?, ¿dónde?, ¿a qué tamaño? ¿Cómo es el hogar que ha pintado? Sus puertas y ventanas… ¿están abiertas o cerradas? ¿Hay algún camino? ¿qué colores utiliza?… Las respuestas a éstas y otras preguntas le darán numerosas pistas sobre la personalidad de su hijo

Lo que nos cuentan sus dibujos

Yaiza Perera | Madrid

Actualizado domingo 14/10/2012 05:17 horas

Muchos padres guardarán con ilusión el primer garabato de su hijo [no tanta si lo hizo sobre el sillón o la pared de casa]. Pero esos primeros trazos alocados que los niños comienzan a hacer sobre el año y medio, y sobre todo los dibujos que vendrán después, representan algo más que un bonito recuerdo. Esos humanoides, esa casa o ese árbol que asoman sobre el papel que él le enseña con entusiasmo le abren de par en par una ventana al mundo interior del pequeño.

¿En qué orden ha dibujado a los miembros de su familia?, ¿dónde?, ¿a qué tamaño? ¿Cómo es el hogar que ha pintado? Sus puertas y ventanas… ¿están abiertas o cerradas? ¿Hay algún camino? ¿qué colores utiliza?… Las respuestas a éstas y otras preguntas le darán numerosas pistas sobre la personalidad de su hijo, de qué siente junto a su familia, de cómo se relaciona con el mundo e incluso de si tiene algún conflicto emocional que no sepa explicar.

«El dibujo es un método fantástico de primera aproximación. A un niño pequeño no les puedes decir que te cuente su vida, así que utilizamos los métodos indirectos y uno de ellos es el dibujo. Él lo vive como algo relajante, poco intrusivo y se puede deducir desde el temperamento hasta cosas que está sintiendo o por las que está pasando y que no es capaz de expresar con palabras», explica Sergi Banús Llort, psicólogo clínico infantil, autor de la web Psicodiagnosis.es, donde explica con detenimiento cómo interpretar los dibujos infantiles aunque esta labor, advierte a los padres, es recomendable que sea realizada por especialistas para no sacar conclusiones precipitadas y erróneas.

Foto: psicodiagnosis.esFoto: psicodiagnosis.es

Los primeros garabatos

Para descifrar, siempre con cautela, los secretos emocionales que esconden esos trazos habrá que esperar a que los niños tengan unos cinco o seis años, aunque en los más pequeños también se puede ir deduciendo algún rasgo de su temperamento observando estas primeras incursiones en el mundo del arte.

En esta etapa, los padres deben prestar atención a varios aspectos:cómo coge los lápices (una presión excesiva puede ser un indicador de tensión); si disfruta o no de la actividad (el hecho de que a un niño le guste dibujar, es un buen indicador de la capacidad de aprendizaje posterior); el espacio (ocupar todo el folio se asocia a confianza y seguridad y si los garabatos son pequeños reflejan timidez, retraimiento, introversión); el trazo (si es firme demuestra muchas ganas de explorar pero si se efectúa con exceso de presión o velocidad puede indicar cierta impulsividad o falta de control) y los colores que utiliza (si es creativo cogerá muchos lápices; el niño tranquilo coloreará de forma más exacta).

Emociones a flor de piel

Los niños con cinco años conocen ya perfectamente su propio cuerpo y son capaces de trasladar ese esquema a un folio en blanco. Ese humanoide de enormes cabezas y piernas que hacía con tres y cuatro años ‘muta’ hacia un ser humano propiamente dicho que nos podrá revelar ya con más intensidad las emociones de nuestro pequeño ‘picasso’. El dibujo ya está consolidado y aparecen en él escenas que pueden corresponder o no a su vida real pero el niño ya proyecta su personalidad y sus sentimientos: cada elemento que utiliza y cómo lo utiliza da una clave en función de lo que representa para él.

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Retrato de familia de un pequeño de 4 años. Él se coloca a lado de su madre, y tumbado porque le encanta ‘jugar en el suelo’.

El niño habla de sus dibujos con naturalidad, como si fuera un juego, y precisamente por ello, por la valiosa información que aportan y porque se trata de un método poco intrusivo, los psicólogos infantiles suelen recurrir a ellos como herramienta diagnóstica. El más utilizado es el test HTP (House, Tree, Person), que consiste en pedir a los niños que dibujen una casa, un árbol y una figura humana. Estas pruebas, que se complementan con el ‘retrato’ de una familia, se analizan de forma conjunta y no individualmente. Y nunca puede considerarse certezasporque hay que tener en cuenta muchos factores: cómo es el niño, su edad, el entorno y sus experiencias vitales.

Asimismo, «para hacer un buen diagnóstico hay que observar la trayectoria del dibujo y tiene que haber un cambio relevante«, explica María Luisa Ferrerós, psicóloga y autora del libro ‘Abrázame, mamá’, donde da claves a los padres para la interpretación de los dibujos y el desarrollo de la autoestima infantil. Por ejemplo, explica, si de un día para otro sus figuras se reducen a la mínima expresión puede ser que esté sufriendo una depresión, pero si siempre las ha pintado es que tiene un carácter pesimista o introvertido.

En líneas generales, cuando el niño dibuja a su familia suele retratar primero a la persona con la que tiene un mayor vínculo emocional, la hará más grande que al resto y adornará su cara con una amplia sonrisa. «Las figuras juntas representa proximidad, armonía familiar. Si están sueltas, se está mostrando algún tipo de distancia afectiva, emocional. Cuando siente rechazo hacia algún miembro de la familia lo pintará más alejado y si percibe el entorno como inestable o le produce dolor, decide a veces no pintarse a él mismo», explica este psicólogo catalán.

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El árbol se interpreta como la proyección del propio yo y la apariencia del tronco, su grosor, color o tamaño, nos da pistas de la percepción que tiene de sí mismo. «Un niño introvertido haría una copa pequeña, uno extrovertido, grande y uno agresivo con pinchos. Las raíces son lo que te conecta con tu familia. Si no hay raíces, el árbol es inestable en la base o no hay tierra, quizás el niño perciba poca comunicación en la familia», explica Llanús.

En su libro, Ferrerós resume los «signos negativos» en estos particulares dibujos de naturaleza: «un árbol demasiado pequeño, sin copa o con raíces, desproporcionado o extraño. Si es excesivamente grande muestra cierta tendencia a desafiar las normas y cuestionar la autoridad». Los positivos son «una copa más grande que el tronco (tiene una gran imaginación), colores adecuados, frutos o animales». Cuánto más típico es el árbol, más socializado está el niño.

En su amplia experiencia con menores bajo custodia de la Generalitat de Cataluña con graves problemas afectivos por situaciones de abandono o por haber crecido en el seno de familias desestructuradas, Sergi Banús ha podido observar que en la inmensa mayoría de los dibujos de estos niños -y por extensión en los de otros con similares carencias-exteriorizan ese vacío emocional dibujando un agujero en medio del tronco. No obstante, que no cunda el pánico si usted encuentra un árbol de estas características en la carpeta escolar de su hijo, quizás lo ha visto en una excursión o simplemente ha visto un episodio en televisión del ‘Pajaro loco’.

La casa es la relación con el mundo exterior, con su entorno social. Si el niño cierra las ventanas y puertas de esa vivienda a cal y canto es porque es una persona «cerrada», si las abre, refleja un carácter «sociable y deja entrar a todo el mundo».

Un pequeño por ejemplo que recuadra los dibujos, con cielo, tierra, árboles a los lados y se retrata flanqueado de sus padres está proclamando a los cuatro vientos «su necesidad de sentirse protegido«, explica Ferrerós.

Señales de alerta

No obstante, sí hay ciertos «síntomas de alarma» claros como el «predominio de un dibujo desestructurado, con unas líneas que ocupan todo el espacio». También que el «negro y el rojo» sean los colores claramente dominantes (signo de impulsividad e incluso de agresividad).

Si se detecta un conflicto no se debe hablar directamente con el niño porque se estaría aflorando un sentimiento que él trata de reprimir.

María Luisa Ferreós, psicóloga

Si a menudo pinta la figura humana triste o con dientes, pelos en punta, manos abiertas (esto significa que percibe la figura como hostil). Si lo que su hijo ha dibujado suele tener un tamaño excesivamente pequeño es porque el niño se siente muy inseguro o deprimido.   También debe prestar especial atención al hecho de que repita los mismos elementos una y otra vez sin variación. «Que un niño de siete u ocho años dibuje figuras que son como clones, sin rasgos femeninos o masculinos, puede ser indicativo de algún problema cognitivo de maduración», explica Banús. El dibujo refleja que ha memorizado una figura humana y ya no tienen más recursos.

¿Y cómo deben actuar los padres cuando detectan algún indicio de que el niño está atravesando algún conflicto emocional? Por ejemplo, el niño que se ‘olvida’ de dibujar a su hermano en un dibujo sobre la familia por celos. Ferrerós explica que no hay que preguntarle al niño por el tema que le hace sufrir.

«Si se lo dices directamente estás aflorando aquel conflicto que él está tratando de reprimir. Hay que intentar de cambiar alguna actitud -para ayudarle a superar los celos y otra situación conflictiva- o ir a un psicólogo para que te dé estrategias, pero si se lo haces consciente le harás sentir mal porque él sabe que tienen que dibujar a su hermano. No se soluciona el problema sino que se agrava».

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A continuación le mostramos con algo más de detalle cómo expresan los niños sus emociones sobre el papel pero siempre que surjan dudas sobre la conducta o el bienestar del niño es aconsejable consultar con un experto.

Agresividad, desobediencia: Dientes muy destacados. Brazos largos con manos cerradas. Garras en lugar de dedos. Marcada asimetría de las extremidades. Dibujo de números, letras, signos u objetos repetidos siguiendo una progresión ascendente en su tamaño.

Ansiedad, temor: el niño puede dibujarse dentro de un espacio cerrado (una casa, un coche…) a modo de refugio. Las caras que dibuja son muy poco expresivas. Si el temor es hacia alguna persona en concreto, la representará con brazos cortos o sin ellos. La presencia de ansiedad puede reflejarse también en el sombreado de la cara (parcial o total).

Motivación para el aprendizaje y la escuela. Los dibujos están centrados, ocupan buena parte del papel, son proporcionados y ricos en detalles. El niño que se siente motivado dibuja rostros sonrientes, con grandes ojos y muy expresivos. Los brazos se encuentran abiertos y las piernas bien definidas.

Egocentrismo. Las cabezas son enormes y si se trata de un dibujo de familia o de varias personas, el niño se dibuja primero y sobresale por encima del resto.

Comportamientos y pensamientos obsesivos. El niño recurre prácticamente siempre al mismo tema o colores en sus dibujos. Si se equivoca o cree que no le ha quedado bien siente mucha ansiedad. Borra con frecuencia.

Perseverancia. Figuras bien contorneadas. Riqueza de detalles. Los personajes aparecen con el rostro expresivo y con todos los elementos. Cabello bien definido. Si se utiliza el color se ha rellenado gran parte del dibujo. Trazo pausado poco impulsivo. Buena atención.

Déficit de atención e impulsividad. Dibujo desorganizado, poco definido y sin detalles. Los objetos que aparecen son irreales o muy distorsionados. El niño tenderá a dibujar sólo elementos de su interés y tenderá a ocupar todo el espacio del papel con pocas formas mal dispuestas. Cuando coinciden déficit de atención e impulsividad el dibujo pasa a ser más una descarga tensional que una actividad placentera.

Lateralidad cruzada. Se manifesta por la presencia de figuras, letras o números en forma invertida (como reflejadas en espejo) y el trazo del dibujo es irregular con formas distorsionadas.

Autocontrol. Simetría en el dibujo. Formas onduladas, bien proporcionadas. Si el dibujo está coloreado no se traspasan los límites del contorno.

Autoestima . Un niño con un buen concepto de sí mismo, organiza bien el espacio del que dispone en su folio para dibujar, las personas que dibuja son grandes y tienen los brazos y las manos abiertas. Su expresión es positiva. Problemas de relación social o con sus iguales. Cuando un niño está sufriendo alguna situación de conflicto suele dibujar los brazos pegados al cuerpo, con expresión neutra o triste. El tamaño de la figura depende de cómo la afronta. Si lo vive como una agresión a la que debe plantar cara la dibujará grande, si se siente indefenso, con temores o incapaz de superar el problema, dibujará la figura pequeña.

Discapacidad mental El rasgo fundamental del dibujo es la pobreza. Dependiendo del nivel cognitivo el niño, éste puede efectuar el dibujo de una figura humana pero será incapaz de introducir variaciones significativas para distinguir, por ejemplo, un hombre de una mujer. Asimetría en las extremidades y/o poca integración de las partes.


* Imágenes e información cedidas por psicodiagnosis.es

España quiere que el BCE le garantice una prima de 200 puntos si pide el rescate La falta de estas garantías, origen de las dudas de Rajoy a la hora de pedir la ayuda Rajoy pedirá al Consejo Europeo un calendario para la unión bancaria

España quiere que el BCE le garantice una prima de 200 puntos si pide el rescate

La falta de estas garantías, origen de las dudas de Rajoy a la hora de pedir la ayuda

Rajoy pedirá al Consejo Europeo un calendario para la unión bancaria

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Vista general durante la reunión del Comité Internacional Financiero y Monetario (IMFC) en el encuentro conjunto del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Tokio (Japón) /STEPHEN JAFFE/IMF/HANDOUT (EFE)

El Gobierno quiere obtener garantías de que el Banco Central Europeo (BCE) intervendrá en el mercado secundario de deuda para conseguir que la prima de riesgo del bono español baje hasta los 200 puntos aproximadamente y se mantenga en ese nivel. La falta de estas garantías está en el origen de las dudas de Mariano Rajoy a la hora de pedir el rescate, según fuentes gubernamentales, que niegan que la demora responda a la inminencia de las elecciones vascas y gallegas (21 de octubre) y posteriormente catalanas (25 de noviembre). También rechazan que la canciller germana, Angela Merkel, presione para que el rescate de España se demore y pueda someterlo a su Parlamento en un único paquete junto con la ayuda a Chipre y una ampliación de la concedida a Grecia.

El Gobierno asegura que los 200 puntos suponen un diferencial “razonable” entre el bono español y el alemán a 10 años, dada la situación económica de ambos países; y alega que el resto responde a la incertidumbre que rodea la propia supervivencia del euro. Al mismo tiempo, estima que con ese diferencial de 200 puntos la deuda española resultaría sostenible y el Tesoro podría hacer frente a los vencimientos previstos a medio plazo, incluso sin necesidad de rescate. La prima española cerró el viernes a 417 puntos y alcanzó los 638 en julio pasado; un nivel al que podría escalar de nuevo, e incluso superar, si se descartase definitivamente la intervención.

El problema es que el presidente del BCE, Mario Draghi, ha dejado claro que no pondrá en marcha el programa de compra ilimitada de deuda española o italiana en el mercado secundario si sus Gobiernos no solicitan expresamente la ayuda del fondo de rescate europeo, sujeta a “estricta condicionalidad”.

Fuentes gubernamentales explican que el rescate de la economía española debe cumplir cuatro requisitos: que lo pida España; que se acepten las condiciones del mismo; que se fijen sus objetivos; y que lo aprueben todos los socios. Hasta ahora se ha puesto el acento en las condiciones, con el argumento de que estas podrían obligar a nuevos recortes de las prestaciones sociales, pero el Gobierno considera más importante el objetivo: que el BCE acepte intervenir cada vez que sea necesario para estabilizar la prima de riesgo en torno a los 200 puntos.

Financiación a un precio razonable

Para el Gobierno, se trata de un punto esencial, pues su objetivo no es salir de los mercados de capitales (como han hecho Grecia o Portugal), sino seguir financiándose en ellos, pero a un precio razonable. De no lograr este objetivo, España podría encontrarse con que ha pedido un rescate que en realidad no quiere sin conseguir rebajar el coste de su deuda, agregan las mismas fuentes.

El Gobierno tampoco descarta el otro gran riesgo de la operación: que solicite el rescate y este no pueda ejecutarse porque lo vete el Parlamento de alguno de los socios (como el finlandés, donde los euroescépticos tienen un gran peso), dejando maltrecha la ya de por sí escasa credibilidad de la economía española.

Este peligro podría sortearse si la ayuda se canalizara a través del nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), donde las decisiones pueden adoptarse con el 85% de los votos; y no del fondo provisional, que requeriría unanimidad de los socios.

Mientras se consigue cerrar la negociación, Rajoy acudirá el jueves a Bruselas con el propósito de que el Consejo Europeo se comprometa con un calendario de puesta en marcha de la unión bancaria. Aunque la reunión tiene carácter informal, el presidente español quiere sacar adelante una hoja de ruta que permita en el Consejo Europeo de diciembre, ya ordinario, sentar las bases del regulador único para la banca europea, de forma que pueda entrar en vigor a principios de 2013, tal como se acordó en junio pasado. Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, enfrió ayer sin embargo ese objetivo, ya que señaló que quizá hasta 2014 no esté operativo el supervisor único.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, fue rotundo en una rueda de prensa ayer en Tokio: “España va a apoyar que la unión bancaria sea lo más rápido posible”, insistió. A juicio del Ejecutivo, un empujón decisivo a este esquema común contribuiría a disipar las dudas sobre la solidez del euro; al tiempo, permitiría la recapitalización directa de la banca española, permitiendo al Estado aliviar la deuda pública del peso del saneamiento del sistema financiero. Rajoy también hará todo lo posible para evitar que Grecia sea expulsada de la zona euro, no solo por convicción europeísta sino también porque teme que, abierta la puerta, se pueda empujar a otros países como España.

Colombia busca de nuevo la paz Los negociadores de Bogotá y las FARC llegan hoy a Noruega para escenificar, en tres días, el inicio de las conversaciones

Colombia busca de nuevo la paz

Los negociadores de Bogotá y las FARC llegan hoy a Noruega para escenificar, en tres días, el inicio de las conversaciones

Guerrilleros de las FARC se bañan en un río en San Vicente Caguán (Colombia), en abril de 2000. / SCOTT DALTON (AP)

Los guerrilleros lo llaman adiós a las armas. El Gobierno de Colombia lo llama fin del conflicto. Este es el momento que aguarda Colombia con una mezcla confusa de optimismo y escepticismo, tras miles de muertos y tres procesos de paz fracasados en cuatro décadas. Sin armas, deberá llegar una paz duradera, el objetivo final del proceso de negociación impulsado por el presidente Juan Manuel Santos con la guerrilla de las FARC. Es un objetivo a largo plazo. Tardará meses en concretarse en un acuerdo y quién sabe cuánto en materializarse. Pero el primer paso se da hoy, con la llegada prevista a Oslo, Noruega, de los equipos negociadores de ambas partes. Entre mañana y pasado, según el calendario acordado, se escenificará ante el mundo la voluntad de ambas partes de lograr la paz y se establecerán las normas para el diálogo que comenzará en La Habana a final de mes.

Hasta qué punto está dispuesta la banda armada a renunciar a la violencia, cuándo y cómo dejará las armas o si se desmovilizará hasta el último de sus miembros, son algunas de las preguntas que se hacen los colombianos. Podrían tener respuesta en la única entrevista que ha dado Rodrigo Londoño Echeverri,Timochenko, el máximo líder de las FARC, desde que el pasado 4 de septiembre se anunció el proceso de paz. Timochenko afirmó que cuando la guerrilla habla de dejar las armas significa «la abolición del empleo de la fuerza, de la apelación a cualquier tipo de violencias para la consecución de fines económicos o políticos. Es un verdadero adiós a las armas». Queda dicho.

Lo único cierto es que, por ahora, el proceso arrancará en medio del conflicto y que no habrá un alto el fuego. La principal característica de este proceso es que no hay un alto el fuego previo. Después del anuncio oficial de las conversaciones, al menos 60 guerrilleros han muerto en enfrentamientos con el Ejército colombiano. Las FARC, incluidas en varias listas internacionales de organizaciones terroristas, no han detenido tampoco su actividad criminal.

El propio Santos relató a finales de septiembre una anécdota reveladora. Nada más acceder a la presidencia, en agosto de 2010, el entonces líder de las FARC Alfonso Cano, se comunicó indirectamente con él para ofrecer un diálogo. Santos respondió afirmativamente. Un año después, el Ejército comunicó a Santos que tenía rodeado a Cano. «Dije: ‘Las reglas son las reglas, si queremos ser exitosos tenemos que perseverar», relató Santos. El 4 de noviembre de 2011, el Gobierno colombiano halló el cadáver del líder de las FARC tras bombardear el lugar donde se escondía. Esas son las reglas con las que se juega en estos días en Oslo.

Por ahora, Gobierno y FARC llevan dos años de contactos y seis meses de conversaciones secretas en Cuba. El resultado fue un acuerdo sobre los puntos que se deben resolver para lograr una paz definitiva. Según Santos, una vez llegado a un acuerdo sobre esa agenda, la guerrilla dejaría las armas. Una tercera fase será «la construcción democrática de la paz».

Estamos en esa segunda fase. Mañana y pasado, los dos equipos negociadores se verán, acogidos por el Gobierno de Noruega, en un lugar a las afueras de Oslo. El miércoles está previsto que comparezcan ante la prensa para hacer oficial el establecimiento de la mesa de diálogo. Será el momento de presentar al mundo su voluntad de negociar, en el entorno de un reconocido facilitador internacional de conversaciones de paz.

El papel de Noruega es exclusivamente «facilitar la conversación», explica Kristian B. Harpviken, director del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO). «Los avances son responsabilidad de las partes».Sin esa labor, «muchas veces las partes no tendrían un lugar donde encontrarse físicamente». Durante toda esta semana, los medios colombianos han estado pendientes de que la Fiscalía General del país suspendiera las órdenes internacionales de captura de los guerrilleros cursadas a Interpol, de forma que puedan aterrizar en Europa sin que les detengan.

Es en esa tercera fase donde se concentran los miedos. El riesgo es dejar de hablar. Que alguien se levante de la mesa. Que las conversaciones entren en punto muerto. Porque el proceso durará al menos ocho meses, calcula el presidente Santos. Un analista ha definido este momento histórico como una obra con muchos actos y actores donde se abrirá el telón con entusiasmo, pero donde tal vez un actor se caiga, otro se enferme o entre en pánico. Lo que cuenta es la decisión que han tomado el gobierno y las FARC de no levantarse de la mesa hasta lograr un acuerdo. «Eso da la tranquilidad de que existe el vivo propósito de conversar para terminar el conflicto y no de conversar para ganar tiempo y lograr avances en lo militar», afirma Guillermo Rivera, parlamentario liberal que integra las comisiones de paz del Congreso.

Por ahora, una muestra de ese optimismo queda patente en las encuestas. El apoyo al presidente en estas conversaciones ha pasado de un 77% y a un altísimo 82%, según una encuesta del Centro Nacional de Consultoría.

Otra característica de este proceso es que, aunque las conversaciones son reservadas, se hace de forma oficial y a la vista de todos. Nada que ver con lo que se entiende en España por un diálogo con terroristas. Tras seis meses en secreto, no está claro cómo podrá afectar la presión mediática al resto del proceso. «Desde luego la presión de los medios es una dificultad», explica Harpviken. «Pero ese es uno de los dilemas de los procesos de paz. Si quieres un acuerdo necesitas el apoyo de la gente y, por tanto, cierto grado de transparencia para que sepan de qué se está hablando. No puedes construir ese apoyo sobre algo teórico». Al mismo tiempo, reconoce que «lo que han conseguido hasta ahora ha sido gracias a la discreción».

El jefe del equipo negociador del Gobierno, el exvicepresidente Humberto de la Calle, ha pedido «controlar el desbordado apetito hacia una solución mágica y fomentar cierta dosis de escepticismo».

Con meses de conversaciones por delante sin cesar la violencia entre las partes y, sobre todo, la incertidumbre de cómo se reintegrarán las FARC a la vida civil si todo sale bien, no falta escepticismo en Colombia. «Con esta negociación no se va a lograr la paz absoluta. Lo que se va a intentar es lograr que las FARC dejen las armas para cerrar este conflicto», asegura María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz, que ha hecho seguimiento a los tres procesos de paz anteriores.

Para Javier Ciurlizza, director para América Latina y el Caribe de International Crisis Group, la negociación, además, no debe prolongarse en exceso. «Una negociación sin cese al fuego en el largo plazo sería extremadamente problemática», dice Ciurlizza, para quien si se da este escenario sería fundamental una tregua, o por lo menos, el cumplimiento estricto de las normas del derecho internacional humanitario.

Además de los escépticos, están los opositores abiertos al proceso, encabezados por el expresidente Álvaro Uribe. Para Miguel Gómez, parlamentario del partido de Uribe, no es cierto que las FARC quieran la paz sino un pedazo de poder. «Si nos va bien, habrá entonces desmovilización de las FARC pero no paz», dice Gómez.

Sin embargo, para la mayoría de colombianos que apoya este proceso, está claro que esta vez hay más posibilidades de éxito. «Va a haber un proceso de paz porque las partes reconocen el fracaso de la opción militar», afirmó el analista político León Valencia, exguerrillero desmovilizado del ELN, el otro grupo subversivo que está buscando entrar a esta negociación.

Para los colombianos es evidente que las FARC llegan debilitadas a la mesa de negociación. Se calcula que de los 20.000 combatientes que tenían hace una década hoy tienen 9.000. Sus máximos jefes han sido abatidos. Pero también tienen claro que se han reorganizado y están lejos de la desaparición.

Esta semana se abre el telón en Oslo. El drama se representará en La Habana. En palabras de Santos, «la paz es la victoria».