El enorme peligro de las cargas policiales en la estación de Atocha

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    El enorme peligro de las cargas policiales en la estación de AtochaEl pasado martes, tras la manifestación celebrada en los alrededores de la Carrera de San Jerónimo, varias unidades de intervención policial accedieron al interior de la estación de Atocha Cercanías, continuando con las cargas producidas en el exterior…
    Durante varios momentos se vivieron situaciones inusuales en una estación de ferrocarril, donde los viajeros del cercanías y los manifestantes fueron víct

    imas de cargas policiales en los propios andenes, acompañados por agentes de seguridad privada de Renfe. Algunas personas huyeron saltando a las vías, pese a que la circulación ferroviaria no se había detenido en ningún momento.Muchas de las personas presentes en la estación en ese momento, alrededor de las 21.30 horas,grabaron con sus medios lo ocurrido. Momentos después se les exigió que cesaran de grabar, ya fueran personal de prensa, manifestantes o simples viajeros. Gracias a esas grabaciones podemos tener documentos gráficos que atestigüen lo ocurrido el martes.

    Peligro máximo con varios responsables

    ecomovilidad.net no es un medio político y por ello no entramos a valorar los métodos usados por la Policía Nacional durante la manifestación. Cualquier ciudadano puede observar las imágenes y construir su propia opinión.

    Pero en el campo del transporte ferroviario y siempre desde un punto de vista estrictamente técnico, las situaciones vividas el martes en Atocha son totalmente irregulares y conllevan un grave peligro para los presentes en aquella estación. Analizando lo sucedido a través de los vídeos que enlazamos, observamos varias violaciones de las leyes que rigen la explotación ferroviaria, así como una cadena de fallos, improvisaciones y hasta negligencias por parte de diferentes responsables.

    Carga policial sobre los andenes ¿Era necesaria?

    La primera cuestión es conocer el motivo por el que la policía, encargada de custodiar la Carrera de San Jerónimo durante la concentración, alcanzó el recinto de la estación. Una vez llegados al exterior, la carga prosiguió a través de la “linterna” y desde los laterales (invernadero),atravesaron los vestíbulos y llegaron hasta los mismos andenes.

    Una actuación así no es improvisada por los propios agentes de la UIP; hubo una orden coordinada para entrar dentro de la estación, desestimando el peligro que supone entrar en Atocha con constante trasiego de viajeros incluso a las 21 horas, la mayoría totalmente ajenos a lo ocurrido afuera. Riesgo aún más evidente en la zona de vías, en una estación como Atocha Cercanías con andenes confinados y salidas mediante estrechas pasarelas. Los resultados de una carga violenta en una estación son muy distintos a lo sucedido en una calle cerrada al tráfico, más aún si estamos hablando de la estación con mayor afluencia de trenes y viajeros de todo el país. ¿Cuales hubieran sido las consecuencias de una avalancha de viajeros?

    ¿Tenían conocimiento Adif y Renfe de esta orden de carga? En caso afirmativo, deberían de haber tomado medidas. Si por el contrario no tuvieron esta información, resulta insólito que la UIP entre en una instalación sin el conocimiento de su titular (Adif) y gestor (Renfe) respectivamente.

    Daños materiales provocados por la propia policía

    La intervención podría encontrar cierta justificación si los altercados hubiesen comenzado dentro de la estación. Sin embargo los incidentes provenían del exterior y fueron trasladados al interior del recinto durante la carga. Al despejar la misma fueron visibles algunos daños materiales, algunos de ellos provocados por los disparos de pelotas de goma que cruzaron la estación de lado a lado, impactando contra las lunas de los trenes.

    La actuación de los agentes de seguridad privada: fuera de la ley

    Si sorprendente es la actuación de las UIP dentro de Atocha, más aún lo fue la actitud de los agentes de seguridad privada que trabajan para Renfe. En las imagenes grabadas pueden observarse a algunos de ellos haciendo “tareas de refuerzo” a los antidisturbios, en lugar de intentar restablecer el orden en la medida de lo posible. Tal vez alguno encontró la ocasión de satisfacer sus ilusiones de policía frustrado.

    En cualquier caso, las cargas y actuaciones de antidisturbios son tarea exclusiva para las unidades de Policía, y su realización o apoyo por parte de los agentes de seguridad de Renfe suponen una flagrante violación de la Ley de Seguridad Privada. No es la primera vez: hace escasamente 10 días en el mismo lugar, agentes de seguridad de Renfe cargaron contra huelguistas ferroviarios mientras la Policía (única responsable para forzar la evacuación de la estación) contemplaba la escena sin actuar.

    Viajeros a pie de vía con trenes en circulación

    Probablemente el suceso más grave. Si bien es evidente que ninguna persona puede transitar por las vías fuera de los lugares habilitados para ello, en la situación excepcional vivida el martes era previsible que esta situación podría darse. Ni Adif ni Delegación de Gobierno dieron orden en ningún momento de suspender temporalmente el tráfico, lo que supuso que durante las cargas numerosos viajeros huyeron a través de las vías con trenes en circulación. Nadie vio, o nadie quiso ver el peligro que en ese momento se estaba produciendo; y fue gracias a la pericia de los maquinistas, quienes extremando las precauciones en su entrada a la estación, evitaron males mayores.

    La Ley del Sector Ferroviario, en su artículo 86.4 es explícita en este aspecto:

    Corresponde al administrador de infraestructuras ferroviarias el ejercicio de la potestad de policía en relación con la circulación ferroviaria, el uso y la defensa de la infraestructura, con la finalidad de garantizar la seguridad en el tráfico, la conservación de la infraestructura y las instalaciones de cualquier clase, necesarias para su explotación. Además, controlará el cumplimiento de las obligaciones que tiendan a evitar toda clase de daño, deterioro de las vías, riesgo o peligro para las personas, […].

    En primer lugar, es Delegación de Gobierno quien debe notificar al Adif los hechos que se están produciendo o vayan a producirse, para ordenar el cierre de la estación. Si esto no fuese así, esel propio Adif quien tiene la potestad de cerrar al tráfico la estación en la situación que se contempla.

    El año pasado, la anterior Delegación de Gobierno cerró varias estaciones a viajeros sucesivas veces, especialmente Sol y Recoletos, para evitar entre otras cosas que pudieran suceder altercados de este tipo en el interior que comprometiesen la seguridad.

    Restricciones y denuncias a la grabación de los hechos

    Se demuestra que para alcanzar estos actos, ha existido un cúmulo de negligencias por parte de las entidades implicadas: Renfe, Adif, Delegación de Gobierno, agentes de seguridad… Por si lo sucedido no fuera suficientemente grave, momentos después policías y agentes de seguridadintentan restringir la grabación de los hechos.

    Una vez más, recordamos que hacer fotos y vídeos en el transporte público no está prohibido, que la normativa interna de Adif recoge y autoriza las grabaciones personales y que nadie, y mucho menos con amenazas, puede privar a un viajero de grabar en una estación, ya sea para fotografiar un tren, o una carga policial.
    http://www.segurpricat.eu/

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